lunes, 5 de diciembre de 2011

AL DIFERENTE...

El comentario de esta semana trata de las personas que tienen una discapacidad, es decir, que no tienen la misma apariencia física que las personas normales pero si pueden trabajar y manejar sus actos igual o incluso mejor que estas personas normales, al tener más desarrollados los sentidos que le quedan y no tienen problema en realizar sus actividades diarias. Al hablar de estas personas normales en realidad lo que quiero decir es personas que no tienen discapacidades, porque lo que se dice normal, las otras personas también lo son.

Mi trato con estas personas la verdad es que he tenido la suerte y la desgracia de haberme cruzado en mi vida con personas que padecen algunos de estos problemas físicos que le entorpecen su vida, pero como ya he contado anteriormente, para ellos no son graves problemas ya que saben llevar su vida como personas que no padecen ese problema. Y digo desgracia, porque la verdad es que siento bastante compadecimiento hacia estas personas que no pueden ser como los demás, y seguro que ellos no lo pasan bien teniendo que ver que su cuerpo no es igual al de otras personas y muchas de las cosas que hacen éstas no las pueden hacer. También hablo de suerte porque me gusta ver como una persona ciega, por ejemplo, porque es lo que he visto en mi familia, mi abuelo era ciego, y él como conocía perfectamente su casa iba a todos los rincones de ella solo porque sabía dónde estaba todo y nunca en la vida se tropezó con nada.

Es una gran desgracia nacer con estas discapacidades, pero más desgracia aún me resulta a mí el no nacer con ellas, y por causas de la vida como accidentes, caídas o porque nos suceda por el trascurrir del tiempo nos ocurra alguna desgracia y ya tengamos que sufrir y estar padeciendo para siempre esta discapacidad.

Ahora voy a comentar un poco los vídeos que nuestro profesor de PI, Miguel, mostró en clase:

El primero mostraba la vida de un chaval que era bastante joven y le faltaba todas sus extremidades, brazos y piernas, y sólo se valía de un dedo del pie con el que hacía todos los trabajos de su casa, ponía el DVD, cambiaba la televisión con su mando mediante su dedo y aún así sin tener extremidades se metió en una piscina y pudo nadar, subía solo las escaleras, preparaba su comida, se vestía solo... Hacía todo cuanto una persona con todo lo que le falta a él haría normalmente.

En el segundo vídeo que mostró, aparecían una familia, cuyo padre y madre, eran ciegos. El padre era totalmente ciego y la madre todavía le quedaba alguna pero muy poca visión. Sus hijos, un chico y una chica, le querían regalar por su 25 aniversario una pequeña muestra de cosas que pueden hacer por todos los sentidos que le quedan.
En primer lugar, EL OÍDO: Sus hijos llegaron por la mañana a la casa de sus padres, mientras que éstos dormían y les despertó con una bonita música que una gran banda musical estaba tocando. Sus padres emocionados le daban las gracias a sus hijos.
En segundo lugar, EL OLFATO: Sus hijos los llevan a una fábrica de perfumes y les muestra lo bien que huelen una serie de olores, a los que a ellos le recuerdan las tardes de primavera. Después en un gran campo también huelen las plantas.
En tercer lugar, EL TACTO: En un gran explanada con muchos familiares que hacían tiempo que no veían solo por el tacto el padre los tenía que reconocer a cada uno de ellos ya asín fue, los reconoció a todos.
y por último, EL GUSTO: Sus hijos mediante una gran cena que les preparan por los mejores cocineros, degustan una gran comida que a ellos les encanta.
Es una bonita historia en la que sus hijos le querían regalar a sus padres y se convirtió en una historia real.


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